Cambio y Debate/ Varias ONG´s admiten que determinadas políticas institucionales están fomentando la xenofobia y el racismo “al culpabilizar a los migrantes como responsables de la crisis económica”. Guadalajara, provincia en la que habitan 25.000 inmigrantes, solo 120 han pedido información sobre el programa de retorno voluntario. Cambio y Debate ya denunció en julio redadas contra los inmigrantes en varios puntos de la capital.
El observatorio de diagnóstico de la población inmigrante de Guadalajara y el Corredor del Henares (Opegu) desvela un incremento muy inferior este año de las solicitudes de información sobre programas de retorno voluntario al país de origen y también peticiones de empleo. El diario Público desveló un informe en el que admitía el fracaso del plan, y donde el Gobierno abría otras posibilidades para la expulsión forzosa y voluntaria de inmigrantes.
En declaraciones a periodistas hoy, en el Día Internacional del Inmigrante, y coincidiendo con el análisis de los datos que desvela este observatorio, Braulio Carlés, responsable de la Asociación Católica de Migraciones (Accem) de Castilla-La Mancha, ha dicho que a través de la Accem concretamente el retorno voluntario de inmigrantes se ha incrementado muy levemente con respecto al año anterior pasando de 80 a 120 personas, sin que la crisis económica haya tenido el efecto previsto para los trabajadores y familias inmigrantes.
Otro dato que desvela el Opegu es que ha habido un cambio claro en el perfil de los usuarios que acuden a Cáritas, Guada Acoge o Accem para registrarse en los programas de búsqueda de empleo y para interesarse por cursos formativos.
En concreto, se ha incrementado el número de personas que solicitan empleo entre los que ya tienen autorización de residencia y trabajo, colectivo que hasta principios de año no eran los principales usuarios de estos servicios.
Desde Cáritas se apunta una mayor presencia de jóvenes, personas que ya han adquirido la nacionalidad española e incluso españoles de origen que se interesan por sus servicios.
Algunas entidades han pasado de gestionar tres o cuatro ofertas diarias a la misma cantidad a la semana.
Además, las ETT han dejado de demandar candidatos de estos servicios y ahora apenas contactan con ellos. En algunos casos, algunas agencias ya han cerrado sus locales en Guadalajara.
Se ha incrementado igualmente el nivel de afluencia de personas a los talleres y cursos formativos ofertados para los que antes había dificultad en cubrirlos.
También ha aumentado la atención a usuarios que presentan una situación de precariedad o de exclusión social.
La provincia de Guadalajara se sitúo en 2007 a la cabeza del crecimiento poblacional de inmigrantes de la región, con un crecimiento de del 23,8 por ciento con respecto al pasado año frente al 27,7 de la región.
Carlés reconoció cómo el momento de crisis que vive hoy España repercute de forma especial en la población inmigrante que se convierte en “unas de las partes más débiles” y cómo ello puede generar situaciones más delicadas de racismo y xenofobia.
Sin embargo, reconoció que Guadalajara es una provincia en la que la población inmigrante está integrada en general aunque en momentos aislados pueda haber alguna situación más delicada.
Sobre el retorno de los inmigrantes a sus países, dijo que “tampoco es la solución”.

























