Cambio y Debate/ Un aumento de casi el 41% en el nivel de solicitudes son cifras alarmantes en una ciudad como Guadalajara. La ONG católica recibió 142.746 solicitudes en 2007. En 2008, solo en el primer semestre ya van por las 100.471. Las demandas de ayuda económica han aumentado un 55%.
Esta cifra tan alarmante es la que ha provocado que Cáritas Diocesana se haya planteado la necesidad de abrir un comedor social mayor que el que ahora está funcionado en el albergue Betania. En marzo, estaban dando unas 15-20 comidas diarias; ahora, unas 65 cada día. Más del doble.
Además, pretenden habilitar viviendas baratas de transición para personas que no puedan pagar otro alojamiento. “Todo esto, además de unas aulas para formar a las personas (que se han quedado sin trabajo) en otra ocupación, queremos ubicarlo en el edificio que ya está terminado en frente de la Casa Nazaret. Pero para habilitar todo esto necesitamos unos 200.000 euros” decía el presidente de Cáritas Diocesana, Eitel Olivier Hiag.
Se han dirigido a algunas instituciones y también agradecerán la ayuda de particulares. “Nuestro trabajo no sería posible sin los 320 voluntarios con los que cuenta Cáritas” afirmaba Olivier, que ayudan a atender a los demandantes. Los programas en los que se ha detectado un aumento mayor en el número de solicitantes son los de familia, acogida, inmigrantes y empleo.

























