El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, estimó ayer que las cifras correspondientes a la denominada economía sumergida o irregular se sitúan entre el 16% y el 20% del Producto Interior Bruto (PIB), en concreto, entre 160.000 y 200.000 millones de euros de la actividad económica en España. Este cálculo, según fuentes ministeriales, está elaborado a partir de datos procedentes de organismos internacionales, como la OCDE, la OIT y el Banco Mundial.
El titular de Trabajo puso de relieve estas cifras durante la presentación del balance de las actuaciones de la Inspección de Trabajo en 2009 contra la economía irregular, en la que destacó que la crisis económica ha acentuado “sin duda” el incremento de las infracciones”.
En este sentido, Corbacho dijo que durante el año anterior las actuaciones de los inspectores frente a la actividad irregular aumentaron un 30% respecto a 2008, concentrándose sobre todo en la hostelería, el comercio, la construcción y los servicios.
Todos los diarios coinciden en señalar que se trata de la primera vez en que un miembro del Ejecutivo pone datos a esta actividad, difícil de cuantificar.

























