
Mientras tanto, las tibias manifestaciones que preparan las dos grandes centrales sindicales ya tienen respuesta gubernamental:”Con manifestaciones o sin ellas, seguiremos adelante con la reforma de las pensiones”, expresó Corbacho en una entrevista a El Mundo.
El ex secretario general de CC OO, José María Fidalgo, expresó ayer a la prensa económica su opinión sobre la futura reforma. No sólo ve en la misma una medida encaminada en la buena dirección, sino un cambio en la política económica del Gobierno.
Esta propuesta palía el impacto del envejecimiento de la población en el sistema público de pensiones, pero tienen que ir acompañada de muchas otras mejoras, afirma el entrevistado.
“Una población que vive más años va a tener más pensionistas. Es recomendable buscar un juego de incentivos y contraincentivos para que la gente que pueda prolongue su vida laboral”. Fidalgo considera que hay un “antes y un después” en la política económica del Ejecutivo. “Creo que hay dos fases. Una hasta el pasado fin de semana y otra a partir de ahora, en la que el Gobierno va a cambiar de dirección”. En cuanto a la moderación salarial contesta: “Qué le pregunten a un trabajador si prefiere cobrar menos o ser despedido”.
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, en una entrevista en EL MUNDO confiesa que nunca pensó que su nombre iría unido al drama que viven más de cuatro millones de personas ni que su Ministerio estaría a diario en el ojo del huracán. Corbacho pone sus esperanzas en la reforma laboral y fija en el segundo semestre una situación mejor. El titular de Trabajo explica que la reforma laboral será “de gran calado” que “pretende disminuir la gran temporalidad de nuestro mercado laboral, es decir, reducir la dualidad entre trabajadores fijos y temporales”. Añade que también es “fundamental favorecer la contratación de jóvenes”.
Corbacho asegura que “no se abaratará el despido” ya que el problema no son los costes de despido sino su dualidad. Preguntado sobre la entrada en vigor de la nueva reforma laboral, el ministro señala que “debemos hacer un esfuerzo para conseguir el acuerdo antes de tres meses”. Sobre la propuesta de alargar a 25 años el cómputo para cobrar una pensión, señala que se deberá debatir en el marco del Pacto de Toledo e insiste en que “el Gobierno no hará ninguna propuesta concreta”. Corbacho defiende que el Gobierno planteara elevar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años. “El Gobierno ha sido valiente. Luego se podría discutir cuándo se implanta la medida, si se aplica de forma universal o no, pero el Gobierno no puede eludir ese tema. Sería una irresponsabilidad”, concluye.
El ministro de Trabajo reconoce que las cifras del paro son “altísimas”, pero insiste en que “España es sostenible” y vaticina que la destrucción de empleo descenderá en el segundo trimestre. Por otro lado, Corbacho defiende la gestión del Ejecutivo y dice que “no es un barco a la deriva” como han tachado otros líderes políticos. “Tenemos fuerza, la energía y el compromiso para seguir manejando el timón”, argumenta.

























